En paralelo, se pidieron penas de cinco años para Esteban Pérez por encubrimiento agravado, mientras que Maximiliano López, también imputado por encubrimiento, sorprendió al tribunal al declarar de manera voluntaria antes de los alegatos. “Son mis amigos, pero soy inocente”, expresó visiblemente nervioso, intentando desligarse de las acusaciones que lo vinculan con la maniobra de ocultamiento del cuerpo de la joven estudiante de enfermería.
La fiscalía y la querella sostienen que Guerrero debe recibir la pena máxima, mientras que para los acusados de encubrimiento se evalúan condenas de entre uno y seis años de prisión. La decisión final quedará en manos de los jueces, mientras la familia de Tamara y la comunidad de Fraile Pintado esperan una sentencia que marque un precedente en la lucha contra la violencia de género en la provincia.



