Durante 2025, Jujuy recibió alrededor de un millón y medio de turistas, lo que generó un impacto económico superior al millón de dólares por día y un total anual estimado en 360 millones. Además, la estadía promedio pasó de 1,8 noches a más de tres, un dato que refleja que los viajeros ya no consideran a la provincia como un destino de paso, sino como un lugar para permanecer y disfrutar.

Posadas subrayó que uno de los objetivos centrales es derribar el prejuicio de que el verano en Jujuy es sinónimo de calor insoportable. “Queremos consolidar a Jujuy como un gran centro turístico también en verano”, afirmó, remarcando la diversidad climática y paisajística que ofrece el territorio.

El desafío más ambicioso es romper la estacionalidad y convertir a la provincia en un destino activo durante los 365 días del año. Para ello, se trabaja en una estrategia integral que busca atraer visitantes más allá de las temporadas altas, con propuestas adaptadas a cada época.

El ministro también convocó a los jujeños a recorrer su propia provincia: “Tenemos paisajes únicos en el mundo. Si estamos en Jujuy, lo mejor que podemos hacer es conocer y disfrutar primero nuestra propia provincia”.

Con este inicio, Jujuy se proyecta como un destino turístico integral, con expectativas de alta ocupación y un clima de entusiasmo que atraviesa toda la temporada.