Según los datos oficiales, el 24 se contabilizaron 90 asistencias y el 25 apenas 78, cuando el promedio diario suele ubicarse entre 130 y 150. “Creo que batí récord en más de 20 años de trabajo”, señaló Jure, subrayando que se trata de cifras inéditas para estas fechas.

La mayoría de los casos atendidos correspondieron a adultos mayores, principalmente por consultas domiciliarias vinculadas a la obra social PAMI, que no habría estado operando con los sistemas privados de emergencias. También se registraron caídas con fracturas de cadera y algunos episodios de violencia, entre ellos una pelea con arma blanca que requirió atención inmediata.

En cuanto a siniestros viales, se reportaron siete incidentes, en su mayoría caídas de motocicletas y choques menores, sin consecuencias graves. Hubo además dos situaciones críticas: el fallecimiento de un joven con enfermedad compleja y la muerte de un adolescente de 18 años en Monterrico, quien sufrió un ataque epiléptico y se ahogó luego de caer a un canal.

Jure resaltó que no se registraron quemaduras ni lesiones por pirotecnia, lo que atribuyó a las campañas de concientización y al trabajo conjunto con los medios de comunicación. “Se ha insistido mucho en los cuidados, en no manejar bajo los efectos del alcohol, en evitar la pirotecnia y en cuidarse con las comidas. Todo eso da resultado”, afirmó.

El funcionario concluyó que las condiciones climáticas también influyeron en la menor circulación en la vía pública y que el balance general es positivo: “Disminuir la cantidad de asistencias significa que la población está pasando mejor y evitando situaciones innecesarias”.