La Justicia de Jujuy avanza en la investigación por los graves incidentes registrados el último domingo en el estadio 23 de Agosto, durante el partido entre Gimnasia y Agropecuario. En plena tribuna Preferencial, un proyectil de gas lacrimógeno explotó y desató el pánico entre cientos de hinchas, incluidos niños y adultos mayores.

Según confirmaron fuentes oficiales, el policía responsable del disparo ya fue identificado gracias a registros fílmicos y testimonios. El agente fue apartado de sus funciones y se encuentra bajo sumario administrativo. Las autoridades aclararon que su accionar no respondió a ninguna orden superior: “No fue orden o directiva de ningún jefe policial lo ocurrido por este efectivo”, aseguraron.

El SAME debió intervenir de inmediato para asistir a los afectados, mientras otros efectivos colaboraban en el operativo. La situación generó una fuerte reacción social y judicial: se convocó a padres de menores y demás hinchas perjudicados a presentarse en las comisarías para radicar las denuncias correspondientes.

En paralelo, las cámaras de seguridad del estadio fueron entregadas al Ministerio Público de la Acusación, que busca establecer responsabilidades y definir eventuales sanciones. El caso reabre el debate sobre el uso de la fuerza en eventos deportivos y la necesidad de protocolos claros para proteger a los asistentes.