El acto de apertura estuvo encabezado por Cecilia Lasserre, referente de la asociación, quien rememoró los orígenes del grupo de voluntarios que hoy constituyen la Asociación Cuidando Infancias y la apertura de su primer servicio El Refugio “Un Lugar de Esperanza”: “Comenzamos pensando cómo refugiar a las mujeres que eran víctimas de violencia. En la provincia no había nada. Había algo en La Quiaca, pero se había cerrado. Entonces empezamos a buscar un lugar donde estar, armar un proyecto, y en marzo de 2010, el domingo del Buen Pastor, pudimos abrir las puertas del refugio gracias a una casa que nos prestaron”.

Lasserre explicó que entonces el servicio estaba a cargo de un grupo de voluntarios denominado “Grupo Resiliencia”. “Cuando alguien atraviesa una situación difícil, como una enfermedad, violencia o un problema económico, puede transformar esa experiencia negativa en una acción positiva. Eso es la resiliencia, y eso es lo que esperamos de ustedes”, señaló.

Dirigiéndose a los participantes del programa, destacó la importancia de reflexionar sobre el origen de sus dificultades económicas y aprovechar la capacitación como una oportunidad para superarse. “Muchos están aquí por problemas económicos. Pregúntense por qué llegaron a esta situación. Tal vez no pudieron capacitarse antes, o dejaron de estudiar. Hoy están dando un paso adelante, y eso es parte del proceso de ser resilientes”, agregó.

La referente también subrayó la atención que brinda la asociación a mujeres víctimas de violencia de género, especialmente aquellas con hijos pequeños. “Desde nuestros inicios hemos recibido a mujeres con niños, y notamos que una de las mayores dificultades era que no tenían con quién dejar a sus hijos para salir a trabajar. Por eso hoy les ofrecemos la posibilidad de venir con ellos”, explicó.

Durante la pandemia, la asociación diseñó un proyecto específico para el cuidado de niños de hasta seis años, pertenecientes a familias monoparentales, con el objetivo de facilitar la inserción laboral de sus madres.

El nuevo ciclo de capacitaciones buscará fortalecer las habilidades de los participantes en materia de autogestión, economía familiar y desarrollo de proyectos productivos, con el acompañamiento de profesionales y voluntarios de la Asociación.

Por último, presentaron al contador público nacional y magíster en administración de empresas, Carlos Marino Gómez, quien se ocupará de los sucesivos encuentros de la capacitación. El mismo desarrolló una charla en el marco del programa de formación IncubandoEmpresas.com. En su intervención, abordó conceptos generales sobre los temas a tratar en los próximos encuentros:  como el emprendedurismo, las características del emprendedor, los ocho pasos para emprender y las habilidades necesarias para sostener un proyecto propio.

El especialista compartió reflexiones basadas en su experiencia de más de 20 años, destacando la importancia de asumir el emprendedurismo como una profesión en sí misma. “No se trata solo de ser profesional en el producto que elaboro o en el servicio que brindo, sino en entender que esta es una actividad que requiere conocimiento, constancia y experiencia”, expresó.

Además, instó a los asistentes a analizar las razones que los llevaron a la situación actual, y a encontrar en la capacitación una herramienta transformadora. “Si uno aprende esto de una manera ordenada y consistente, puede lograr que este camino se convierta en su actividad profesional principal”, concluyó.

El programa continuará en las próximas semanas con nuevas instancias de formación y acompañamiento personalizado, consolidando así un espacio de impulso para emprendedores locales.

Cabe mencionar que las inscripciones para las capacitaciones finalizaron el 25 de mayo del corriente año, para futuros talleres informarse en las redes oficiales de la asociación civil: https://www.facebook.com/p/Cuidando-Infancias