Acompañados por sus maestras, los pequeños entregaron pastelitos y empanadas, preparados con dedicación, como parte de una tradición que buscan mantener año tras año. "La gente los recibió con mucha emoción", destacó la maestra jardinera Graciela Velázquez, quien resaltó la importancia de acercar a los niños a la historia y cultura nacional desde temprana edad.

El CDI Pom Pom, ubicado en el barrio Malvinas, es un espacio educativo que brinda atención a niños de 2 y 3 años, incluyendo pequeños con autismo (TEA). Su labor es sostenida con el apoyo de la comunidad y autoridades, permitiendo que las familias tengan un lugar accesible donde sus hijos puedan desarrollarse mientras ellos trabajan.

La salida representó un desafío para el equipo docente, que destacó la respuesta positiva del público y la alegría de los niños al vivir la experiencia. "Es satisfactorio ver cómo la gente los saluda y celebra con ellos este momento tan especial", expresó una de las docentes.

La jornada cerró con un mensaje de gratitud hacia quienes hicieron posible la actividad y reafirmó el compromiso de seguir fortaleciendo la educación y el sentido de pertenencia a la historia nacional.