La crisis económica que atraviesa el país también azota el bolsillo de los vendedores ambulantes. Este viernes la histórica vendedora puso su puesto de venta incluso bajo la lluvia, de acuerdo a testimonios de Petronila “me vengo a vender aquí por la necesidad, no alcanza el dinero para poder quedarse en la casa, en donde vivo también arriesgo mi vida, porque los dueños no desmalezan”.

Proveniente del barrio Antartida de Palpalá, Petronila viaja cada mañana a la capital jujeña para vender sus golosinas, y señaló que “las autoridades no van, no recorren, cuando se avisa por teléfono no van a ver”.

Por otro lado comentó que se registraron varios robos en el barrio, entre ellos de garrafas, televisores y herramientas de trabajo.

Ante la consulta sobre cómo le está yendo con su venta, Petronila explicó que “no me alcanza, a veces hay dos tres días que me compró mi tacita de mate, lo que vendo no me alcanza, cuando hay feria vendo cubitos, estos días que llueve no puedo avanzar, ese poquito de galletas que compré me salió $7 mil”.

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