El 23 de mayo de 2019, el Tribunal Criminal 1 de Jujuy dictaminó una condena de cuatro años de prisión para Milagro Sala por su papel en un episodio de "lesiones graves calificadas" contra Cristian "Luca" Arias y Juan Carlos Maidana. El incidente tuvo lugar en julio de 2006 en una oficina del Ministerio de Infraestructura y Planeamiento jujeño, cuando Sala y otros miembros de la organización Tupac Amaru estuvieron involucrados en un altercado con las víctimas.
En respuesta a la sentencia, Milagro Sala manifestó su desacuerdo con los jueces y declaró que la prolongación de su condena no resolvería los problemas de hambre en la provincia, enfatizando que no tenía nada que ocultar.
A la par, la defensa de la dirigente social apeló la sentencia y el Superior Tribunal de Justicia de la provincia revocó la condena, alegando que las lesiones infligidas se calificaban como "leves" en lugar de "graves". Además, se ordenó el sobreseimiento de Milagro Sala.
El fiscal no se dio por vencido y recurrió a la Corte Suprema en busca de que se revirtiera la decisión del tribunal provincial. Sin embargo, en un acuerdo unánime, la Corte consideró la queja como "inadmisible" debido a "falencias de fundamentación, insuficiencia en el relato de los hechos del proceso e inexistencia de cuestión federal".



