La decisión se enmarca en el proceso de normalización ordenado por el Juzgado Federal N° 1 de Jujuy, que intervino el distrito partidario luego de considerar que existía una "grave crisis institucional" provocada por la reiterada suspensión de las elecciones internas y la consecuente afectación de los derechos políticos de los afiliados.
Más allá del cronograma electoral, la convocatoria tiene un fuerte contenido político: por primera vez en varios años, la conducción del PJ dejará de ser materia de especulación, acuerdos de cúpula o disputas judiciales para quedar en manos del voto de los afiliados. En otras palabras, el liderazgo comenzará a definirse en las urnas.
El que gana, conduce
El proceso que se abre representa una oportunidad para que las distintas líneas internas resuelvan democráticamente sus diferencias y legitimen una conducción surgida del respaldo de la militancia.
En el peronismo suele repetirse una máxima histórica: "el que gana conduce y el que pierde acompaña". Ese principio, que durante años quedó relegado por conflictos internos y judiciales, volverá a ponerse a prueba cuando los afiliados elijan a las nuevas autoridades partidarias.
La elección permitirá renovar la totalidad de la estructura institucional del PJ jujeño. Se elegirán los delegados al Congreso Nacional, los delegados departamentales al Congreso Provincial, los 24 miembros titulares y 12 suplentes del Consejo Provincial, además de las autoridades de los consejos departamentales en los 16 departamentos de la provincia.
El acto electoral se desarrollará mediante voto directo, secreto y obligatorio, entre las 8 y las 18, para todos los afiliados habilitados en los padrones oficiales.
Comienza la carrera electoral
Con la convocatoria ya oficializada, comenzó a correr el cronograma que desembocará en la elección del 30 de agosto.
El 30 de julio vencerá el plazo para la presentación de listas. Cada espacio político deberá reunir el respaldo de al menos el 5% del padrón de afiliados para poder competir.
Posteriormente se abrirá el período de exhibición e impugnación de listas, mientras que el 8 de agosto quedarán oficializadas las nóminas que disputarán la conducción partidaria. La campaña interna continuará con la aprobación de las boletas y la organización logística del proceso electoral.
El escrutinio definitivo fue fijado para el 2 de septiembre, cuando la Junta Electoral partidaria proclamará a las nuevas autoridades.
Una nueva etapa para el peronismo jujeño
La convocatoria firmada por Prieto también representa el cumplimiento del objetivo central fijado por la Justicia Federal al disponer la intervención del partido: restablecer el funcionamiento institucional y devolver la legitimidad a sus órganos de conducción.
A partir de ahora, las distintas corrientes del justicialismo tendrán un mes para negociar alianzas, construir consensos o competir con listas propias. Lo que hasta hace poco se resolvía en reuniones reservadas o en los tribunales comenzará a definirse en el terreno de la política y bajo las reglas de la democracia interna.
El 30 de agosto, finalmente, el peronismo jujeño tendrá una respuesta que durante años quedó pendiente. Serán los afiliados quienes decidan quién conduce el partido y quién tendrá la responsabilidad de liderar la reconstrucción política del PJ de cara a los próximos desafíos electorales.



