La resolución confirmó que continúan vigentes las razones que motivaron la intervención del PJ jujeño, aunque entendió que la permanencia de Villada al frente del proceso podría generar cuestionamientos respecto de la imparcialidad necesaria para conducir la reorganización institucional del partido.

Una intervención que sigue, pero con otro conductor

Según el fallo, Villada había sido propuesto previamente por uno de los sectores que participan de la disputa interna dentro del justicialismo provincial. Para los magistrados electorales, esa circunstancia podría afectar la percepción de neutralidad, aun cuando no existan observaciones sobre su desempeño.

"La sola apariencia de imparcialidad resulta esencial en una etapa de reorganización partidaria", sostuvieron los jueces al fundamentar la decisión.

Por ese motivo, la Cámara ordenó al Juzgado Federal con competencia electoral de Jujuy designar un nuevo interventor que continúe con el proceso de normalización.

No obstante, la resolución establece que Villada permanecerá en funciones hasta que sea formalmente nombrado su reemplazante, evitando así un vacío de conducción dentro de la estructura partidaria.

Los actos realizados conservan plena validez

Uno de los puntos centrales del fallo es que todas las decisiones adoptadas por Villada desde el inicio de la intervención mantienen plena vigencia jurídica.

La Cámara aclaró expresamente que su apartamiento no implica cuestionamiento alguno sobre las medidas implementadas durante su gestión ni genera la nulidad de actos administrativos ya ejecutados.

De esta manera, el proceso institucional desarrollado hasta el momento seguirá siendo válido y formará parte de la etapa de reorganización que continuará bajo una nueva conducción.

La Justicia respaldó el diagnóstico de crisis interna

En la resolución, el máximo tribunal electoral también respaldó la continuidad de la intervención judicial al considerar que persisten las condiciones que dificultan el funcionamiento normal del partido.

Entre los argumentos mencionados aparecen las reiteradas modificaciones de cronogramas electorales internos, impugnaciones cruzadas entre sectores, conflictos de conducción y la falta de consensos para avanzar en la renovación de autoridades.

Para la Cámara, ese escenario compromete el normal funcionamiento democrático de la fuerza política y justifica la continuidad de la tutela judicial.

Un escenario abierto para el peronismo jujeño

La decisión tiene fuerte impacto político porque mantiene bajo intervención al principal partido opositor de la provincia, al tiempo que modifica la conducción del proceso de normalización.

En las últimas semanas, además, se habían multiplicado las expresiones de malestar de dirigentes y militantes respecto de la situación interna del PJ, en un contexto marcado por disputas entre distintos espacios de conducción.

Ahora, la Justicia Federal deberá designar una nueva autoridad interventora que tendrá la responsabilidad de encauzar la etapa final del proceso y avanzar hacia futuras elecciones internas para renovar las autoridades partidarias.