El presidente Javier Milei avanzó con uno de los proyectos económicos más relevantes de su gestión al revelar nuevos detalles de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una iniciativa que busca reforzar la independencia de la entidad y prohibir de manera explícita la emisión de dinero para financiar al Estado.
El mandatario sostuvo que uno de los ejes centrales del proyecto será impedir que el Banco Central vuelva a asistir al Tesoro mediante emisión monetaria, práctica que calificó como una "estafa" y un "insulto al intelecto".
"Se va a prohibir explícitamente, y con sanciones penales, violentar la independencia del Banco Central en términos de financiar al fisco", afirmó Milei durante una entrevista, al defender los cambios que impulsa para el organismo monetario.
En ese marco, el jefe de Estado confirmó que mantendrá una reunión en la Quinta de Olivos con el ministro de Economía, Luis Caputo; el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger; y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, para avanzar en la redacción definitiva del proyecto.
"A partir de las 18 empezamos a reconstruir la base con la que vamos a reparar 91 años del daño que le hicieron a los argentinos. Hoy va a ser un día glorioso", expresó el Presidente.
Milei explicó además que la reforma estará vinculada con otras iniciativas legislativas impulsadas por el Gobierno, entre ellas las referidas al mercado de capitales, el régimen de Inocencia Fiscal, el sistema de seguros y las reglas fiscales.
La propuesta fue anunciada la semana pasada durante una reunión con legisladores de La Libertad Avanza y representa una de las principales apuestas del oficialismo en materia económica. La última modificación de la Carta Orgánica del Banco Central se realizó en 2012, durante la gestión de Mercedes Marcó del Pont al frente de la entidad.
El anuncio generó críticas de exautoridades del Banco Central. Tanto Miguel Pesce como Mercedes Marcó del Pont cuestionaron la iniciativa y sostuvieron que responde a un pedido del Fondo Monetario Internacional (FMI), mientras que el Gobierno insiste en que la reforma busca consolidar un esquema monetario con mayor disciplina fiscal y estabilidad económica.



