Según el comunicado oficial, el objetivo es fortalecer la liquidez en moneda extranjera y garantizar mayor previsibilidad en el flujo de divisas, lo que permitirá un “funcionamiento ordenado del mercado de cambios local”. La operación se instrumentó con títulos BONAR y contó con una subasta que registró ofertas por USD 8.250 millones, cifra que superó ampliamente el monto licitado, reflejando la confianza de los bancos internacionales en el balance del BCRA.
El nuevo esquema unifica tres compromisos previos: uno de USD 1.000 millones con vencimiento en mayo de 2027, otro de USD 2.000 millones en abril de 2027 y un tercero de USD 3.000 millones en enero de 2027. Todos ellos ahora se integran en un único calendario que se extiende hasta septiembre de 2028, con una tasa de interés de SOFR más 4,00%, lo que implica una rebaja respecto a los tramos iniciales.
Actualmente, la tasa SOFR a un año se ubica en 3,66%, lo que lleva el costo financiero para la autoridad monetaria al 7,66%. Aunque este nivel es levemente superior al repo de enero (7,40%), la extensión de plazos permite conservar las reservas por más tiempo y aliviar las cuentas del Central. De esta manera, los pagos se postergan más allá del final del mandato presidencial de Javier Milei, previsto para diciembre de 2027.
El presidente del BCRA, Santiago Bausili, destacó que la operación mejora el perfil de vencimientos y amplía la participación de bancos internacionales. Por su parte, el vicepresidente Vladimir Werning aseguró que la entidad logró acumular “poder de fuego” equivalente a USD 20.000 millones, de los cuales estos USD 6.000 millones forman parte.
Con información de: Infobae



