Venezuela atraviesa una de las mayores tragedias de su historia reciente. A una semana de los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el pasado 24 de junio, el Gobierno decretó siete días de duelo nacional mientras continúan las tareas de búsqueda y asistencia humanitaria en las zonas devastadas.

Según el último balance oficial, los sismos dejaron al menos 2.295 personas fallecidas, 11.267 heridas y más de 12.800 damnificados. Además, 40.271 personas continúan desaparecidas, mientras que los equipos de rescate lograron localizar a 15.759 de las más de 56.000 reportadas inicialmente.

La vicepresidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció el duelo nacional y aseguró que la prioridad del Ejecutivo es proteger a quienes sobrevivieron a la tragedia.

"Hoy nuestra prioridad es una sola: proteger la vida de quienes sobrevivieron, de las familias que hoy se encuentran en campamentos transitorios y de quienes aún necesitan un lugar seguro", expresó.

Continúan los operativos de rescate

Más de 4.000 rescatistas venezolanos trabajan junto a unos 4.100 especialistas internacionales enviados por más de 30 países para remover escombros y localizar víctimas.

Aunque las posibilidades de encontrar sobrevivientes disminuyen con el paso de los días, todavía se registran algunos rescates con vida. Uno de los casos más conmovedores ocurrió en Caracas, donde un equipo jordano logró salvar a un niño de tres años que permanecía atrapado bajo los restos de un edificio.

Sin embargo, varios equipos internacionales comenzaron a finalizar sus misiones al considerar que las probabilidades de hallar personas con vida son cada vez menores.

Las autoridades informaron que más de 81.500 familias recibieron algún tipo de asistencia, mientras que 26.400 personas fueron atendidas con ayuda médica, psicológica o soluciones habitacionales.

Actualmente permanecen activos 25 campamentos temporales distribuidos en distintas regiones del país para albergar a las personas que perdieron sus viviendas.

En paralelo, el Gobierno indicó que ya fueron distribuidos casi 8,9 millones de kilos de alimentos y miles de módulos alimentarios destinados a las familias afectadas.

Alerta por la situación sanitaria

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió sobre el fuerte impacto que sufrió el sistema sanitario venezolano. Al menos tres hospitales quedaron gravemente dañados y otros centros de salud funcionan de manera parcial.

El organismo también alertó sobre el riesgo de brotes de enfermedades como sarampión, dengue, malaria y fiebre amarilla debido al hacinamiento en los campamentos, las dificultades de acceso al agua potable y las bajas tasas de vacunación.

Por su parte, el Programa Mundial de Alimentos solicitó 50 millones de dólares para asistir a unas 500.000 personas durante los próximos tres meses.

Ayuda internacional y hechos de corrupción

El Gobierno habilitó una plataforma para recibir donaciones internacionales destinadas a financiar la asistencia de emergencia y las tareas de reconstrucción.

Mientras tanto, el puerto de La Guaira volvió a operar tras ser reparado, permitiendo el ingreso de ayuda humanitaria por vía marítima.

En medio de la emergencia, cuatro funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) fueron detenidos acusados de intentar apropiarse de dinero en efectivo durante las tareas de rescate en un edificio derrumbado, un hecho que generó fuerte repudio por parte de las autoridades.

La emergencia continúa movilizando recursos nacionales e internacionales, mientras miles de familias permanecen en refugios temporales a la espera de asistencia y de noticias sobre sus seres queridos.