En un escrito presentado por su abogado Carlos Beraldi ante el juez, aceptó ir a debate oral y ratifica que el caso comenzó con un elemento de prueba “ilegal”, los cuadernos del chofer Oscar Centeno, con una maniobra de “fórum Shopping”.
Considera que hay una "ausencia manifiesta de un órgano jurisdiccional que en esta instancia pueda reparar" la cadena de "ilicitudes" de la investigación.
La causa de los cuadernos de las coimas investiga el rol de la senadora como presunta jefa de una asociación ilícita, en el marco de pago de sobornos en la obra pública durante el kirchnerismo.
La defensa de la exmandataria consideró "imprescindible" pasar a la instancia de juicio oral para así exigir "una vez más, el restablecimiento de los principios constitucionales que hacen al debido proceso legal, del que deben gozar todos los habitantes de la Nación, sin excepción alguna"



