Si bien inicialmente estaba previsto que estuviese cerrada sólo entre el 15 de junio y el 15 de julio, ahora la compañía de capitales estadounidenses decidió extenderla hasta el 23 de julio próximo.
Desde el sindicato de Smata de Rosario, advirtieron que a pesar de estar en desacuerdo con la medida, no queda otra opción que aceptarla para evitar despidos.
La decisión de continuar con el parate por una semana más fue tomada a pesar del plan de subsidios para la venta de autos nuevos que pusieron en marcha el Gobierno y la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA), que durante los meses de junio y julio inyectará un total de 1.000 millones de pesos del Estado al sector.
Al igual que el resto de las automotrices, golpeadas por una caída real de ventas del 50% anual, GM puso en marcha en noviembre del año pasado un plan de suspensiones rotativas que duró hasta abril de este año.
En mayo la firma volvió a operar casi con normalidad, pero ante la acumulación de stocks por la falta de ventas y a pesar de estar produciendo en un solo turno, en junio decidió parar completamente durante un mes, que ahora se extiende a casi 40 días.