El titular de Camarco, planteó la necesidad de los empresarios de “poder despedir sin indemnización”, para lograr equilibrar las finanzas de las compañías y así se alineó con un pedido similar que había realizado el empresario cafetero Martín Cabrales.

"No hay nadie que no se plantee esta cuestión, a lo sumo habrá cuestiones de método, y ver cómo hacerlo con el menor daño posible", enfatizó Crivelli.
En el rubro de la construcción existe un fondo de desempleo, donde se va depositando la indemnización mensualmente durante lo que dura la obra, "por eso en cualquier momento el empleador puede tomar la decisión de despedirlo sin ninguna causa o motivo. Esto genera un recambio hacia la calidad. O sea, los que trabajan mejor se quedan, y los que trabajan poco o tienen bajo rendimiento son sustituidos”, indicó.

Justificando el pedido que están planteando, agregó: “la realidad es que los países con menores requisitos de despido, son lo que tienen mayor productividad y mayor cantidad de empleos. Si hago una pyme y sé que si tomo un empleado y me equivoqué, y para despedirlo tengo que hacer todo lo que explico, no hago la pyme”.

“Hay muchas empresas que no se fundan, o peor aún, pequeñas empresas que el día de mañana pueden ser grandes, que no son grandes porque terminan de fundirse a los dos años por problemas de despidos, o de esta naturaleza. O que no crecen lo que podrían haber crecido por problemas de productividad.

"Cuando el riesgo de emplear cae, los empresarios emplean. Si el riesgo de emplear es muy alto, el empresario no emplea”, consideró.

Respecto de las paritarias y negociaciones salariales, Crivelli dijo que también debe estar incluido en la reforma ya que el salario es una relación directa con la productividad.

“No podemos llegar a que se pueda despedir a un empleado de la noche a la mañana porque se le de la gana, pero tampoco que no se lo pueda despedir por el sistema que tenemos”, cerró el vicepresidente del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICyP).