La empresa adujo que por la crisis apenas tienen 3 de los 10 pedidos que tenían a esta altura del año en 2018. Si se suma la  compra potencial que se puede dar en los próximos meses, desde la empresa estiman que llegarán a un 65 o 70% del trabajo que tenían el año pasado.
Con esa situación tuvimos que ajustar nuestra plantilla con el despido de 38 personas para asegurarle la ocupación a los otros 200”, justificó el empresario.

Sonne es una compañía familiar radicada en el parque industrial de Merlo en 1984, desde donde vende a todo el país las piletas Pelopincho y Tiburoncito y las telas vinílicas Zonda.

El ejecutivo aseguró que es la primera vez desde 2002 que la fábrica tiene que recurrir a un plan de ajuste, mientras que antes de esta situación se mantuvo trabajando casi a tope con su capacidad instalada.

“Hoy no tenemos el apoyo de los bancos. Todo lo que hacemos es con financiamiento propio. Si tengo que pedirle prestado al Banco Nación me cobran un 90% de interés que después es imposible trasladar a los consumidores. Tenemos condicionamientos de todos los colores”, agreGoette engó  conferencia de prensa.