De acuerdo al último reporte del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), actualmente hay 15 focos ígneos en la provincia litoraleña, pero sólo uno -en el departamento de Lavalle- está controlado.

En tanto, se encuentran activos los incendios en Alvear II, Virasoro, Corrientes, Curuzú Cuatiá I, Santo Tomé e Ituzaingó II, así como están contenidos los de Curuzú Cuatiá II, Alvear I, Caa Catí, Concepción, San Miguel, Ituzaingó I, Loreto y Carlos Pellegrini.

En lo que respecta al daño ocasionado por los incendios, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) indicó que hasta el pasado 21 de febrero se habían quemado 934.238 hectáreas en Corrientes, lo que representa un 11% del territorio de la provincia litoraleña.

Los esteros y los pastizales fueron los ecosistemas más afectados por las llamas. Debido a la histórica sequía en la región, el fuego se vio alimentado por la vegetación seca y por eso se produjo un avance extremadamente rápido de los incendios.

Una vez que se logren extinguir todos los focos la Gobernación correntina hará una evaluación de las pérdidas, que ya se anticipan millonarias. El impacto en el sector productivo y en la ecología será muy profundo.