El organismo mundial, que promueve el uso pacífico de la energía nuclear, afirmó que sigue la situación en Ucrania con "grave preocupación".

En Kiev comenzaron a escucharse explosiones y sirenas antiaéreas durante toda la jornada, en la que las fuerzas rusas lanzaron un ataque a gran escala contra el país vecino, desde el norte, el este y el sur.

Según funcionarios ucranianos, la ola inicial de bombardeos parecían ser misiles lanzados desde crucero, artillería e incursiones aéreas dirigidas a infraestructura militar y posiciones fronterizas, incluidas bases aéreas.

En cuestión de minutos, los objetivos habían sido alcanzados por todas partes: desde aeropuertos en el oeste y el sur hasta bloques de apartamentos en el este.

Cohetes disparados desde el interior de Rusia llovieron en las afueras de Kharkiv, la segunda ciudad más grande de Ucrania.

Asimismo, se registraron nuevos informes de explosiones en la ciudad portuaria de Mariupol, con medio millón de habitantes.