La Distinción Investigador de la Nación 2017 fue otorgada al bioquímico Diego de Mendoza, investigador superior del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR, CONICET-UNR), quien es reconocido internacionalmente por sus contribuciones al estudio de la biosíntesis y la función de lípidos en bacterias. En la ceremonia realizada en el Museo de Casa Rosada también se entregaron los premios Houssay, Houssay Trayectoria, Jorge Sabato y Fidel A. Roig, con participación del presidente de la República, Mauricio Macri, el ministro de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología, Alejandro Finocchiaro,, el secretario de Gobierno de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao, la vicepresidenta de Asuntos Científicos del CONICET, Mirtha Flawiá y la representante del Directorio del CONICET por la Industria, Graciela Ciccia.
En ese marco, Macri afirmó: “Quiero destacar de Diego, como de muchos otros que están hoy aquí, no sólo su dedicación y pasión, sino especialmente su legado. Esa vocación y esfuerzo puestos en formar a las nuevas generaciones de científicos, de alimentar los sueños de los más jóvenes e impulsarlos a quedarse acá, poniendo en marcha su talento y su potencial en la Argentina”.
“Algo de similar importancia ocurrió hace pocos días, con el lanzamiento del nuevo satélite SAOCOM 1A, en el que trabajaron cerca de 700 personas. Un satélite que a la vez genera trabajo y oportunidades, que es lo que nos preocupa a todos, y que tiene la capacidad de medir la humedad del suelo, que será una información muy valiosa para dar impulso al sector agroindustrial”, agregó.
La Distinción Investigador/a de la Nación destaca a través de los premios Houssay, Houssay Trayectoria y Jorge Sabato a los científicos que han contribuido a lo largo de su carrera a la producción de nuevos conocimientos, al desarrollo de innovaciones tecnológicas de impacto social y económico, a la promoción de la transferencia de conocimiento, y a la formación de recursos humanos.
En esta oportunidad, resultó seleccionado como Investigador de la Nación el doctor Diego de Mendoza, por su trascendental labor en la instrucción de discípulos y la creación de centros de investigación ─entre ellos, el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR)─, y una extensa producción bibliográfica. A su vez, el grupo que dirige es considerado uno de los líderes mundiales en el estudio del metabolismo de lípidos en bacterias Gram positivas.
La Distinción al Investigador/a de la Nación consta de un diploma, una medalla de oro y la suma de 1 millón de pesos; en tanto, se distribuyen más de 1,5 millones de pesos entre las restantes categorías. Los premiados se definen a partir de una nómina en orden de mérito, confeccionada por un Consejo Asesor integrado por personalidades de reconocida trayectoria en el sector científico y académico, que actúa como órgano de consulta acerca de las bases y condiciones elaboradas por la Secretaría. Luego, el Poder Ejecutivo Nacional escoge entre los ganadores de los Premios Houssay Trayectoria al Investigador/a de la Nación.
Sobre el Investigador de la Nación 2017
Diego de Mendoza, investigador jujeño que vive en Rosario, Santa Fe, hace 33 años, donde dirige el laboratorio de “Fisiología microbiana” del Instituto de Biología Molecular y Celular (IBR, CONICET-UNR). Cuando este jueves fue distinguido por la Secretaría de Gobierno de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva como Investigador de la Nación Argentina 2017 y tuvo la chance de decir unas palabras en el entorno de la Casa Rosada, se refirió a la política científica del Gobierno. Pidió “por un aumento del presupuesto de ciencia y tecnología, volver a elevar el área a ministerio y evitar que los jóvenes que quieren ingresar al sistema científico se sientan desalentados por la falta de presupuesto y de posibilidades en la Argentina".
En ese ámbito impulsó el perfeccionamiento de numerosos jóvenes científicos y conformó un grupo de trabajo que realizó importantes estudios para el entendimiento básico del metabolismo de bacterias, procesos biotecnológicos y el desarrollo de nuevos agentes microbianos.
Al recibir la Distinción Investigador de la Nación, el bioquímico expresó: “Para mí es un honor muy grande ser reconocido por los pares que evaluaron mi trabajo. Me siento muy feliz y agradezco que se siga dando este premio”.
“Yo hice mi tesis doctoral en la Universidad de Tucumán, trabajando en Endocrinología y lo hice en la peor época, en la del Operativo Independencia y el proceso militar. En ese tiempo veía que para hacer una investigación de punta uno tenía que tratar de buscar un tema que no sea demasiado competitivo ni excesivamente costoso, por lo que decidí irme a Estados Unidos. Sin embargo, cuando el país recuperó la democracia fue que decidí regresar a la Argentina”, recordó De Mendoza.
A lo largo de su carrera De Mendoza ha recibido numerosos reconocimientos, entre los cuales se encuentran: el Premio Bernardo Houssay en 1987 y el premio Houssay de la Secretaría de Ciencia y Tecnología para grupos consolidados en 2007, la Beca Antorchas a la Trayectoria Científica en 1999 y el premio Fundación Konex en Ciencia y Tecnología ─ Biología Molecular y Citología (1993-2002).



