En su alocución, Viale señaló que los derechos humanos son inalienables por derivar de la naturaleza humana que no puede ser negada, negociada o restringida, siendo el derecho a la existencia el principal derecho.
Asimismo, indicó que la Constitución Nacional y casi todos los textos provinciales reconocen el derecho a la existencia desde la concepción y la obligación del Estado (en cualquiera de sus niveles) de proteger al niño desde la concepción.
Más adelante, y en relación a la inconstitucionalidad del aborto, el especialista en Derecho Argentino manifestó que la exigencia de respetar la vida no es una imposición de la ética religiosa sino de los mínimos exigidos por la ética ciudadana para la convivencia social sintetizados en: no robarás, no mentirás, no matarás. “Autorizar la muerte como solución de los problemas sociales abre la puerta para desbordes como los genocidios y persecuciones raciales, religiosas y sociales aberrantes”, acotó.
Antes de culminar, el doctor Viale recordó que el derecho a la vida, reconocido por la Constitución Nacional, no puede ser desconocido por el juego de mayorías o minorías parlamentarias, eleccionarias o de tipo plebiscitaria. “No es plausible que se dicten normas contrariando a un derecho fundamental y contraria al orden público internacional de los derechos humanos”, subrayó.
Para concluir, el presidente del Instituto Jacques Maritain expresó que el hombre no puede ser limitado a un mapa biológico ni reducido a un centro de imputación jurídica; el hombre es un ser trascendental por que se expande superándose a sí mismo en la comunión con los demás. “El hombre no es una cosa y por ello no es disponible. No es objeto de los derechos de propiedad, posesión, tenencia o uso. En definitiva el hombre es patrimonio de la humanidad”, cerró.