Asimismo, solicitó que el plenario del Comité Nacional que delibera hoy viernes 15 de diciembre, instruya a los diputados nacionales del partido para abordar la expulsión de Moreau de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación.

Entre sus argumentos, Nieva resaltó que "en una actitud lamentable Moreau ofendió las instituciones democráticas con actos reñidos con la ética republicana" y advirtió que "tenemos la inexcusable obligación de proponer sanciones por su inconducta pública y reprochable".

Tras considerar a Moreau "un vocero del kirchnerismo, expresión violenta y corrupta que tanto mal le hizo al país", subrayó que el cuestionado legislador "protagonizó un escándalo en el recinto más sagrado de nuestra democracia" y que ello constituye "un hecho de inconducta, a mi criterio, inadmisible en el sistema de convivencia que tanto nos costó a los argentinos recuperar para los tiempos, para escarnio de la memoria de Raúl Alfonsín".

Una actitud y autoritaria de una partido centenario que no se ha expresado todavía por la brutal represión del día jueves 14 y que mucho menos dijo algo sobre las agresiones que recibieron otros diputados nacionales por parte de las fuerzas de seguridad. Evidentemente, la UCR no puede pasar un día sin humillarse sola.