Ranno fue la recepcionista del Hotel de Villa Gesell el 18 de enero de 2022, edificio ubicado en la misma manzana que el boliche “Le Brique”, ella fue testigo de cómo los rugbiers corrieron luego de la golpiza propinada a Báez Sosa.
"Ellos pasaron frente al hotel y los escuché hablar de una pelea y que festejaban la situación pero primero vi cómo uno de ellos salió corriendo y estaba como sacado", señaló Ranno en el tribunal de Dolores.
A su vez declaró que minutos después de que uno de los acusados pasó corriendo por el lugar, escuchó como uno de los jóvenes le decía a otro “le rompí toda la jeta, estaba llena de sangre”.
La recepcionista también destacó que los criminales e incluso los dos sobreseídos “venían muy exaltados, muy contentos, contentísimos y felices. Estaban orgullosos, festejaban porque todos se atribuían algo”.
Ranno reconoció a Máximo Thomsen y expresó que “estaba sacado ese pibe” y que “tenía una camisa negra, rota, el cabello revuelto, caminaba adelante y de manera desaforada, con la cabeza baja, como ciego”.
Finalizando en su declaración Andrea Ranno en la audiencia miró a los padres de Fernando y les pidió perdón. En declaraciones a los medios explicó el porqué “Es el hijo de ellos y vos estás contando cómo lo mataron. Les pedí disculpas porque es como volver a matar al hijo delante de ellos. Esperaba mucho este momento porque quiero que la familia descanse y que se haga justicia con la perpetua”.



