Este martes el Tribunal Oral Criminal 1 de Dolores, continúa con el segundo día de juicio contra los ocho acusados, declararán las amistades de Báez Sosa, quienes fueron testigos claves del momento de la golpiza.

Julieta Rossi, la joven con quien Fernando Báez Sosa mantenía una relación de noviazgo hasta el momento de su fallecimiento, en primera instancia iba a declarar el primer día, pero su padre aseguró que la joven no está en condiciones de declarar y “afrontar” este juicio, su condición de salud es delicada porque está bajo tratamiento psicológico por atravesar un estrés postraumático.

Por otra parte el suegro de Báez Sosa atestiguó “Te juro que no le deseo a nadie ver lo que yo vi en el cuerpo de Fernando, ni un cazador para un animal”, dijo quebrado Rossi.

El 18 de enero de 2020 Rossi estaba vacacionando en Pinamar y luego de un llamado de su hija Julieta “Papá venite, yo estoy en la Comisaria y Fernando en el hospital”. El padre de la joven se traslado hasta Villa Gesell.

Rossi sobre Báez Sosa expresó que “era un ser humano increíble, extraordinario y muy bueno”. En el momento de los hechos el padre de Julieta acompañó a los padres de Fernando hasta la morgue para reconocer los restos del joven asesinado.

Por otro lado el suegro señaló que la fiscal Verónica Zamboni, quien estuvo a cargo del caso el 19 de enero del 2020, solicitó a Julieta Rossi una prenda que tenía en sus manos, que momentos antes había llevado puesta Fernando para realizarle estudios de ADN.

La prenda de vestir fue una prueba fundamental ya que se encontraron rastros genéticos y se cotejaron con otras pertenencias de los rugbiers implicados.