Se trata de una obra de 40 metros de ancho por 45 de alto del artista Martín Ron, por lo que se convirtió en el mural de mayor tamaño dedicado al jugador que hizo historia en la Selección argentina y que vistió las camisetas de Argentinos Juniors, Boca, Newell´s, Barcelona y Sevilla de España y Nápoli en Italia.
Con la presencia de una multitud en el día en el que Diego hubiese cumplido 62 años, también participaron Dalma y Giannina y la madre de ambas, Claudia Villafañe.
"La imagen del mural es un emblema. Siempre se eligen fotos de goles, pero en este caso se eligió una imagen sobre el repudio a cómo nos trataron en la Copa del Mundo del 90 cuando nos insultaron el Himno, de las ganas que tenían que perdiéramos", resaltó Sergio Goycochea, ex arquero de la Selección Argentina y amigo de Maradona.
Miguel Di Lorenzo, más conocido como Galíndez, histórico masajista y amigo de Maradona, fue de los primeros en llegar al homenaje, y, entre lágrimas, aseveró: "no es un día alegre, lo tomo con tristeza".
Mientras la multitud se iba congregando alrededor del escenario que se montó debajo del mural sobre la avenida San Juan, cientos de chicos y jóvenes con la remera 10 hacían jueguitos con pelota y bailaban.
En los parlantes sonaron canciones alusivas a Diego como "La mano de Dios", de Rodrigo, o "Life is life", de Opus, aquella recordada canción que Maradona bailaba mientras hacía la entrada en calor con la pelota para encarar un partido del Napoli.
Sobre toda la avenida se iban desplegando varias gigantografías con la cara de Diego y distintas frases como "Diego eterno", "Del potrero a la gloria" o "En este suelo hay fútbol".



