La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) logró desarticular una organización criminal dedicada al transporte de estupefacientes, en el marco de una investigación que se extendió durante dos meses y que culminó con el secuestro de 35 kilogramos de cocaína y la detención de tres personas en la provincia de Buenos Aires.

Según informaron fuentes oficiales, la pesquisa permitió detectar una compleja operatoria que tenía como punto de partida la localidad fronteriza de La Quiaca, desde donde la droga era trasladada hacia el centro del país. Para eludir controles, la banda utilizaba vehículos “punteros” que circulaban por delante para alertar sobre posibles operativos policiales, mientras que la sustancia era ocultada en distintos compartimentos de los automóviles.

La investigación incluyó tareas de inteligencia criminal como intervenciones telefónicas, análisis de cámaras de vigilancia y seguimientos vehiculares en las provincias de Jujuy, Salta y Buenos Aires. Estas acciones permitieron identificar a los integrantes de la organización y reconstruir con precisión su circuito delictivo.

A partir de estos avances, los investigadores determinaron que los sospechosos se abastecían en la zona de La Quiaca, por lo que se dispusieron tareas de vigilancia encubierta en el lugar. Debido a las características del entorno fronterizo y para no alertar a los implicados, se optó por monitorear los movimientos desde el egreso de la ciudad, en coordinación con la autoridad judicial interviniente.

De esta manera, se implementó un seguimiento controlado de los vehículos involucrados, lo que permitió confirmar el traslado de la droga y concretar su interceptación en el momento oportuno. El operativo final se llevó a cabo en territorio bonaerense, donde además de las detenciones se incautaron dos vehículos, teléfonos celulares, dinero en efectivo y otros elementos relevantes para la causa.

La causa quedó a cargo del Juzgado Federal de Garantías N° 1 de Salta, encabezado por la jueza Mariela Giménez, y de la Unidad Fiscal Federal de Salta, conducida por el fiscal Eduardo Villalba, con la participación de la auxiliar fiscal Florencia Altamirano. La investigación continúa para determinar posibles conexiones y ampliar el alcance de la red criminal.