El relevamiento muestra que el 61% de las empresas registró una disminución en sus niveles de producción, con una contracción promedio del 39%. Solo un 19% logró incrementos y un 20% mantuvo su actividad sin cambios. La utilización de la capacidad instalada se mantuvo en niveles intermedios: el 32% de las compañías operó entre el 41% y el 60% de su capacidad, mientras que una proporción significativa se ubicó en rangos bajos, sin señales claras de expansión.

El empleo también evidenció dificultades. El 52% de las firmas mantuvo su dotación de personal, un 42% reportó reducciones y apenas un 6% registró incrementos. En comparación con el trimestre anterior, aumentó la proporción de empresas que redujeron personal, lo que confirma la inestabilidad en la generación de puestos de trabajo.

En cuanto a las exportaciones, el 58% de las empresas logró colocar parte de su producción en el mercado externo, aunque el 67% destina hasta un 10% de su producción a ese destino. Los costos continúan siendo el principal factor limitante para quienes no exportan.

Respecto a las expectativas para el segundo trimestre, el 45% de las compañías prevé mantener sus niveles de producción, un 29% anticipa un aumento y un 26% estima una disminución. En materia comercial, el 35% espera un incremento en las ventas y el 32% proyecta una mejora en la demanda interna. Sin embargo, la inversión sigue siendo un desafío: solo el 32% planea realizar inversiones, frente a un 68% que no tiene previsto expandirse.

En el plano laboral, el 68% de las empresas apuesta a la estabilidad, un 29% anticipa reducciones y apenas un 3% prevé aumentos en su personal. Las exportaciones muestran un comportamiento más equilibrado: el 39% estima que se mantendrán sin cambios, un 22% prevé un aumento y otro 39% anticipa una disminución.