Según su testimonio, el domingo levantaron al niño para llevarlo al baño y notaron que había mojado la cama. “Estaba durmiendo, lo sentía roncar. Después, lo revisamos de vuelta y mi marido me dice ‘no respira’. Entonces yo empiezo a hacerle RCP y llamo a la ambulancia enseguida”, contó. La mujer agregó que salieron a la calle con el niño en brazos y que en el hospital les informaron que “tenía signos vitales, pero le faltaba oxígeno”.
Altamirano negó cualquier tipo de maltrato: “Nosotros no le pegamos al nene. Nosotros no le hicimos nada. ¿Para qué lo voy a recuperar? ¿Para maltratarlo y pegarle? No. Si lo estoy sacando de personas que son alcohólicas y drogadictos para que estén conmigo”.
Sobre la relación con Luis López, padre del pequeño, relató que se conocieron en 2020 y que desde el embarazo sufrió violencia. “Ya en todo el embarazo sufría violencia. A los seis meses de que nació, él ya empezaba a tomar, se dedicaba a las drogas, al alcohol, se iba de fiesta, volvía después de dos o tres días, nos hacía pasar necesidades. Yo le dije que me quería separar porque ya no aguantaba más la situación”, explicó.
La mujer también se refirió a la imagen que circuló sobre su ausencia en el velatorio y su salida en taxi. Aclaró que recibió amenazas contra ella y su familia: “Me están amenazando a mí y a mi familia, que nos van a ir a prender fuego la casa. Yo tengo una bebé de seis meses, tengo que resguardar el bienestar de mi hija. Primero está mi hija”.
Con información de: ADNSur y Agencia Noticias Argentinas



