El investigador Ramzi Kaiss advirtió que “el uso ilegal de fósforo blanco por parte del ejército israelí sobre zonas residenciales es extremadamente alarmante y tendrá consecuencias nefastas para los civiles”. Amnistía Internacional, por su parte, señaló que cuenta con “indicios contundentes” que documentan ataques similares en Gaza, donde se habrían utilizado proyectiles M825 y M825A1, identificados con códigos del Departamento de Defensa de Estados Unidos.
El fósforo blanco puede provocar incendios y quemaduras profundas, además de riesgos de infecciones y fallas orgánicas. Organizaciones humanitarias remarcan que su uso en áreas pobladas está prohibido por el derecho internacional.
En paralelo, Irán denunció que los bombardeos estadounidense-israelíes contra depósitos de combustible en Teherán y Alborz constituyen “crímenes de guerra y de humanidad”. Según la agencia Tasnim, seis personas murieron y 21 resultaron heridas en esos ataques. La Media Luna Roja alertó que los químicos liberados podrían generar lluvia ácida si se registran precipitaciones.
Con información de: Agencia Noticias Argentinas



