La decisión se conoció cerca de las 16.30 de este viernes, según confirmó su abogado defensor, Sebastián Robles. Páez permanecía alojada en una comisaría desde el mediodía y, al momento de la orden judicial, solo restaban trámites administrativos para recuperar la libertad.

Detención y revocatoria

El arresto se había producido el viernes por la mañana, a 48 horas de que la fiscalía solicitara su prisión preventiva, pese a que la joven se encontraba bajo medidas cautelares, entre ellas el uso de una tobillera electrónica y la prohibición de abandonar Brasil.

Tras una presentación de su equipo de defensores, la Justicia decidió dar marcha atrás con la medida más gravosa. No obstante, al cierre de esta nota, no estaba definido si continuarán vigentes las cautelares impuestas previamente, una resolución que se conocerá en las próximas horas.

La causa y el delito imputado

Páez está acusada de injuria racial por presuntos comentarios y gestos racistas dirigidos a empleados de un restaurante de Río de Janeiro, donde se encontraba de vacaciones con amigas. En Brasil, este delito no es excarcelable bajo fianza y prevé penas de dos a cinco años de prisión.

El expediente quedó bajo la órbita del juez Orlando Eliazaro Feitosa, del Tribunal de Justicia de la Comarca de Río de Janeiro, quien deberá resolver los próximos pasos del proceso.

Restricciones y situación personal

Desde el 14 de enero, la joven tenía impedido salir del país. Primero se le retuvo el pasaporte, luego se le colocó una tobillera electrónica y, aunque su documento nacional fue restituido, la prohibición de abandonar Brasil se mantuvo vigente hasta este viernes.

En las últimas semanas, la situación personal de Páez se vio agravada por un episodio de inseguridad en el departamento donde se alojaba, lo que motivó una mudanza. Su familia manifestó preocupación por su estado anímico y por amenazas recibidas. “Está aterrada”, relató su padre, Mariano Páez, en declaraciones a medios nacionales.

La Embajada de la República Argentina en Brasil ofreció asistencia consular, aunque aclaró que no intervendrá en el procedimiento judicial.

La postura de la defensa

La defensa sostiene que existieron provocaciones previas durante el episodio denunciado y cuestionó el pedido de prisión preventiva por considerarlo desproporcionado. En un hábeas corpus presentado, solicitó que Páez pudiera regresar a la Argentina y continuar el proceso desde su país, pedido que había sido rechazado antes de la detención.

“Ella se sometió al debido proceso, tiene tobillera y no puede salir del país. No existen peligros procesales”, afirmó Robles. Y agregó: “De agravarse la situación, se estaría ante una pena anticipada, en tensión con derechos internacionales”.

Mientras se aguarda la definición sobre las medidas cautelares, la causa continúa abierta y bajo seguimiento judicial en Brasil, en un caso que mantiene alto impacto público por la sensibilidad social y legal que el racismo tiene en ese país.