La Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar se consolidaron como los principales amortiguadores del modelo económico, en un contexto marcado por la devaluación del 120% de diciembre de 2023 y un deterioro persistente del poder adquisitivo del trabajo.
Planes sociales en cifras récord
Según fuentes oficiales, a diciembre de 2025 la AUH alcanza a 4.114.513 titulares, incluidos 93.453 beneficiarios por discapacidad, mientras que la Tarjeta Alimentar llega a 2.546.130 familias y cubre a más de 4,5 millones de niños.
En conjunto, se trata de más de seis millones de prestaciones sociales, un récord histórico que marca un cambio estructural en el perfil social argentino, cada vez más alejado del modelo de país de clase media predominante hasta la década de 1970.
Este crecimiento contrasta con el relato oficial de reducción del Estado. En los hechos, los planes sociales fueron el único rubro del gasto que mostró una expansión sostenida, tanto en cobertura como en valores reales.
La AUH como ancla del modelo
Los datos muestran que la AUH registró una mejora significativa durante la actual gestión. En términos reales, es 23% superior a la que se pagaba durante el gobierno de Alberto Fernández y 10% más alta que durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, quien creó el programa.
La mejora se explica en gran parte por un aumento extraordinario: en la comparación interanual, la AUH tuvo una suba real del 47%, y según la medición oficial, entre noviembre de 2023 y noviembre de 2024 el incremento nominal rondó el 100%.
Salarios y empleo en caída
El contraste se vuelve más marcado al observar el mercado laboral. Según el Observatorio de Coyuntura Económica y Políticas Públicas (OCEPP), el salario mínimo perdió poder adquisitivo de forma sostenida y hoy cubre solo una fracción de la Canasta Básica Total.
En paralelo, en los primeros dos años de gestión se perdieron cerca de 180 mil empleos formales, con una aceleración en los últimos meses: solo en octubre se destruyeron alrededor de 70 mil puestos de trabajo.
Provincias y contención social
Parte de la red de contención también recayó sobre las provincias. En Santa Fe, el Ministerio de Desarrollo Social informó que durante 2025 la demanda alimentaria creció cerca de 30%. A través de distintos programas, la asistencia alcanza a 246.153 personas en 177 localidades, con una inversión mensual superior a 3.800 millones de pesos, reforzada con partidas extraordinarias.
Una paradoja estructural
Como sintetiza un análisis de Data Gremial, el ajuste avanzó con fuerza sobre el trabajo, los salarios y las jubilaciones, pero preservó la asistencia directa. La política social no saca a los hogares de la pobreza, pero contiene el umbral alimentario.
Así, lejos de desaparecer, los planes sociales se consolidaron como uno de los principales pilares de estabilidad del experimento libertario.



