Una jornada de pánico y caos se vivió en la Costa Atlántica luego del impacto de un fenómeno conocido como meteotsunami u “olas espurias”, que provocó la muerte de un hombre de 29 años y dejó decenas de personas heridas en distintas localidades balnearias.
El episodio tuvo su epicentro en Mar Chiquita, donde una repentina y poderosa ola arrastró a un pescador que se encontraba junto a su familia.
Según confirmó el titular de Defensa Civil bonaerense, Fabián García, la víctima fue empujada violentamente por la corriente y murió tras golpear contra las rocas. Su cuerpo fue hallado minutos después del otro lado de la playa.
De acuerdo al informe oficial, el meteotsunami se originó por fuertes ráfagas de viento asociadas a tormentas cercanas a Mar del Plata, que generaron una serie de olas irregulares y altamente destructivas. Testigos relataron que el mar se retiró de manera abrupta y, segundos después, avanzó una ola con forma de pared que alcanzó los cinco metros de altura, rompiendo con violencia sobre la costa.
Las autoridades explicaron que se trata de un evento impredecible, para el cual no existe en la actualidad tecnología capaz de anticipar su magnitud o impacto, lo que aumenta su peligrosidad.
El saldo del fenómeno incluye 35 personas con heridas leves, principalmente golpes, cortes y raspaduras. Además, un hombre de alrededor de 30 años sufrió un infarto tras ser arrastrado por la confluencia del mar con el río, en la zona de la laguna. Fue rescatado por guardavidas, quienes le practicaron maniobras de RCP durante más de 30 minutos; permanece internado en estado crítico.
En localidades vecinas se registraron al menos 19 heridos adicionales, también de carácter leve, lo que eleva el número total de afectados en la región.
El fuerte oleaje se produjo alrededor de las 16:20, lo que motivó la activación inmediata de un protocolo de emergencia que involucró a las áreas de Salud, Turismo y Seguridad. Como medida preventiva, se dispuso la evacuación total de las playas del distrito para evitar nuevos incidentes.
Desde Defensa Civil reiteraron el pedido de respetar las indicaciones de los guardavidas y evitar zonas rocosas o desembocaduras de ríos ante condiciones climáticas inestables, mientras se mantienen tareas de monitoreo en toda la franja costera.



