El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció la cancelación de una segunda ola de ataques militares contra Venezuela, luego de que el gobierno venezolano dispusiera la liberación de un número significativo de presos políticos, en lo que el mandatario norteamericano calificó como un “gesto muy importante e inteligente” en el marco de la búsqueda de la paz.

Según explicó Trump, la decisión fue tomada tras evaluar positivamente las acciones impulsadas por la vicepresidenta Delcy Rodríguez, orientadas a avanzar en un proceso de transición democrática. En ese contexto, destacó la cooperación entre Estados Unidos y Venezuela para la reconstrucción de la infraestructura de petróleo y gas, que describió como “mucho mayor, mejor y más moderna”.

El mandatario estadounidense afirmó que, gracias a este nuevo escenario, la segunda ofensiva militar, ya planificada con anterioridad, fue considerada innecesaria y quedó definitivamente cancelada, aunque aclaró que los buques estadounidenses permanecerán en posición como medida preventiva. Además, informó que grandes empresas petroleras invertirán al menos 100 mil millones de dólares en Venezuela, y adelantó que se reunirá con representantes de esas compañías en la Casa Blanca.

Por su parte, el presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Jorge Rodríguez, confirmó la liberación de detenidos y señaló que la decisión fue adoptada por el gobierno bolivariano junto a las instituciones del Estado. “Se ha decidido la puesta en libertad de un número importante de personas venezolanas y extranjeras, y estos procesos de excarcelación están ocurriendo desde este mismo momento”, expresó en un discurso oficial.

Rodríguez afirmó además que esta medida debe entenderse como un aporte a la paz y a la estabilidad del país. “Considérese este gesto del gobierno bolivariano como una amplia intención de búsqueda de la paz y de la prosperidad de la República”, sostuvo.

La decisión se conoció cinco días después del operativo estadounidense en Caracas que culminó con la captura del dictador Nicolás Maduro, quien enfrenta cargos por narcoterrorismo ante la justicia internacional.

En paralelo, la organización de derechos humanos Foro Penal informó que en Venezuela existen al menos 863 personas encarceladas o perseguidas por motivos políticos. Su director, Alfredo Romero, reclamó una amnistía general, aunque aclaró que esta no debe implicar impunidad por crímenes de lesa humanidad. “Una amnistía general para la libertad de presos políticos sería un importante gesto para unificar a la población venezolana”, expresó en la red social X.

En la misma línea, la Plataforma Unitaria Democrática, principal coalición opositora del país, sostuvo que la liberación de detenidos debe estar acompañada por otras medidas urgentes, como el cese de la represión y el desarme de grupos irregulares que amenazan la convivencia ciudadana.

Finalmente, Trump aseguró que el régimen chavista avanza en el cierre de un centro de torturas en pleno Caracas, tras la caída de Maduro.

“Tenían una cámara de tortura en medio de la ciudad, y ahora la están clausurando”, afirmó, sin mencionar explícitamente al Helicoide. El mandatario también brindó detalles del operativo que derivó en la captura del líder chavista.

Desde la detención de Maduro, distintas voces internacionales coinciden en que la liberación total de los presos políticos y la adopción de medidas concretas de normalización institucional serán claves para restaurar la confianza social y política en Venezuela.