El comunicado oficial señaló que los militares murieron “tras férrea resistencia, en combate directo contra los atacantes o como resultado de los bombardeos a las instalaciones”. Aunque no se especificaron las funciones exactas ni los lugares de enfrentamiento, el régimen decretó dos días de duelo nacional y calificó a los fallecidos como héroes.

Díaz-Canel expresó en la red social X: “Honor y gloria a los bravos combatientes cubanos que cayeron enfrentando a terroristas en uniforme imperial, que secuestraron y sacaron ilegalmente de su país al presidente de Venezuela y esposa, cuyas vidas ayudaban a proteger los nuestros por solicitud de esa hermana nación”.

El gobierno venezolano también rindió homenaje a los cubanos, destacando que “ofrendaron su vida cumpliendo su deber” y que realizaban tareas de protección institucional en el marco de la cooperación bilateral. El canciller Yván Gil calificó el ataque estadounidense como “criminal e infame” y agradeció a Cuba y a Raúl Castro por su acompañamiento.

Horas antes, el presidente Donald Trump había adelantado que “muchos cubanos murieron” durante la operación. Fuentes citadas por The New York Times estimaron que unas 80 personas fallecieron en total, mientras que funcionarios estadounidenses confirmaron que al menos seis soldados resultaron heridos.

La captura de Maduro, trasladado junto a Cilia Flores a Nueva York para enfrentar cargos de narcotráfico y terrorismo, representa un golpe adicional para La Habana, que atraviesa una profunda crisis económica y energética. Trump declaró que Cuba “está a punto de caer” y que sin el apoyo petrolero venezolano será difícil que el régimen se sostenga.

Con información de: Infobae