A la medianoche local también se sumaron Samoa, Tonga, Nueva Zelanda, Fiyi y las regiones rusas de Kamchatka y Chukotka, donde se realizaron reuniones familiares, espectáculos y shows de fuegos artificiales.

Un dato curioso lo aportan Samoa y Samoa Americana: aunque están separadas por apenas dos mil kilómetros, celebran con 24 horas de diferencia debido a la línea internacional de cambio de fecha.

En el otro extremo del mapa, los últimos en recibir el Año Nuevo serán las Islas Howland y Baker, territorios deshabitados de Estados Unidos en el Pacífico central.