La mujer señala que el gendarme, quien fue detenido en Venezuela hace ya más de un año, es víctima de “tortura psicológica” y constantes “amenazas de muerte” dentro del penal El Rodeo I.

“Los derechos humanos están vulnerados por el grado de violencia que ejercen los custodios y directores”, alertó con desesperación.

Desde el Gobierno nacional, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, calificó la situación como “inadmisible”.

María Alexandra Gómez recordó en los últimos días que la familia no tuvo contacto físico ni telefónico con Gallo desde su captura, la que calificó como una desaparición forzada. “Nahuel está aislado e incomunicado; nosotros hasta la fecha de hoy nunca hemos tenido la oportunidad ni siquiera de tener una llamada”, reiteró la mujer.

“El director de ese recinto les está diciendo que si los gringos llegan a hacer algo dentro de Venezuela, los primeros que se van a morir van a ser los extranjeros”, expresó Gómez. Añadió que el detenido carece de defensa legal efectiva y no fue llevado ante ningún tribunal.

Pese a los cargos de terrorismo, espionaje e instigación al odio que el Ministerio Público venezolano mencionó en comunicados oficiales, Gómez asegura que no existe un expediente real ni pruebas en su contra. 

“Todo fue una farsa, una mentira; nunca consiguieron nada, no tiene causas penales abiertas en Venezuela”, afirmó.