Los empresarios advierten que la mayoría de estas prendas “son de baja calidad, fabricadas con fibras sintéticas o mezcladas con productos químicos, que liberan contaminantes en el aire, el suelo y el agua, perjudican el medio ambiente y a las comunidades locales”.

Las cámaras que harán presentaciones ante el Gobierno en las próximas horas se encuentran: la Cámara Argentina de la Industria de la Indumentaria, la Fundación Pro Tejer, la Cámara de la Industria del Calzado, la Cámara Industrial de la Manufactura del Cuero y la Federación Argentina de la Industria de la Indumentaria.

El sector denuncia además un fuerte impacto en el empleo porque desde noviembre de 2023 hasta agosto de 2025 se destruyeron más de 138 mil puestos en el sector privado registrado. “Les pedimos sentido común y mantener una norma que hasta el macrismo renovó”, señalaron dirigentes de la Cámara de la Industria de la Indumentaria.  

La preocupación de las cámaras también se centra en el antecedente de Chile, donde cerca del 40% de la ropa usada importada termina descartada en el desierto de Atacama, conocido mundialmente como el “basurero del mundo”.

Fuente consultada: Ámbito