En un comunicado oficial, Washington advirtió que no se debe “viajar ni permanecer en Venezuela” debido al alto riesgo de detención injusta, tortura, terrorismo, secuestro, disturbios civiles, aplicación arbitraria de leyes locales y deficiencias en infraestructura sanitaria.
La advertencia incluyó una recomendación inusual para quienes aun así decidan ingresar al país: “Prepare un testamento y designe beneficiarios de seguro apropiados y/o un poder notarial”.
Una escalada que se intensifica
La advertencia del gobierno de Donald Trump se suma a una serie de decisiones que incrementaron el conflicto bilateral en las últimas semanas.
La situación se agravó tras el despliegue militar estadounidense en el mar Caribe, donde la Casa Blanca aseguró haber interceptado embarcaciones presuntamente utilizadas para tráfico de drogas hacia territorio norteamericano.
Entre los movimientos más relevantes, Estados Unidos envió al área al portaviones USS Gerald Ford, el buque de guerra más grande del mundo. Su presencia cerca de la costa venezolana elevó la tensión regional a niveles inéditos desde la década de 1980.
Según fuentes oficiales estadounidenses, la misión busca “neutralizar rutas del narcotráfico”, aunque el presidente Trump fue más allá al lanzar un ultimátum directo a Maduro para que abandone el poder, advirtiendo sobre la posibilidad de una invasión terrestre.
La respuesta de Maduro
Desde Caracas, el gobierno venezolano rechazó de plano las acusaciones y denunció que el operativo militar tiene como objetivo preparar un cambio de régimen.
El presidente Nicolás Maduro sostuvo que el discurso antidrogas es solo un “pretexto” para justificar una acción mayor.
“Todo lo que se está haciendo contra Venezuela es para justificar una guerra, un cambio de régimen y robarnos la inmensa riqueza petrolera”, afirmó recientemente.
Maduro también puso en duda la justificación presentada por Washington y denunció que Estados Unidos busca “crear condiciones para un conflicto regional”.
Un escenario regional en alerta
Con la advertencia de viaje en su punto máximo, el retiro recomendado de ciudadanos estadounidenses y la presencia del USS Gerald Ford en la zona, organismos internacionales, gobiernos latinoamericanos y analistas en seguridad manifestaron preocupación ante la posibilidad de una escalada militar sin precedentes en la región.
Por ahora, las autoridades estadounidenses no precisaron nuevos pasos, pero recalcaron que el nivel de riesgo en Venezuela es “extremo y creciente”.
La situación continúa en desarrollo y se esperan nuevas definiciones en los próximos días.



