El sector avícola atraviesa una fuerte crisis marcada por la caída del consumo interno y la reducción de exportaciones tras el brote de gripe aviar en 2023, que provocó pérdidas de 160 millones de dólares y el cierre temporal del mercado chino. La compañía, que produce 700.000 pollos diarios y emplea a unas 7.000 personas en Argentina y Uruguay, arrastra problemas financieros desde hace meses, con sueldos atrasados y retiros voluntarios.
Sindicatos como el de la Carne y el de Trabajadores de la Alimentación advirtieron que los empleados enfrentan pagos en cuotas y deudas acumuladas, mientras persiste la incertidumbre sobre la continuidad laboral. “No podemos vivir así. Los trabajadores están endeudados, pagan multas por atrasos y no saben cómo seguirá la empresa”, expresó Miguel Ángel Klenner, secretario general del STIA.
El Gobierno estima que entre diciembre y enero se reabrirán los mercados internacionales, con China como destino prioritario, lo que podría aliviar la situación del sector. Sin embargo, gremios y trabajadores mantienen dudas sobre la preservación de los puestos de trabajo a largo plazo.
Con información de: Infobae



