El Gobierno nacional avanza en una reconfiguración interna de alto impacto político, que implica la división de la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes, actualmente encabezada por Daniel Scioli, y el fortalecimiento de dos figuras clave en el esquema oficial: el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli.
Según confirmaron fuentes oficiales la nueva estructura ya está definida y solo resta la validación final de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, la figura que ordena —y limita— cada movimiento del organigrama.
En el rediseño, Turismo y Ambiente quedarán bajo la órbita de Jefatura de Gabinete, mientras que Deportes será trasladado al Ministerio del Interior, una decisión interpretada como una herramienta de negociación territorial con las provincias. A pesar del recorte de competencias, Scioli mantendrá su continuidad: “Es alguien importante para Javier. Va a seguir”, aseguraron desde la mesa chica del Presidente.
La iniciativa surgió de reuniones conjuntas entre los equipos de Adorni y Santilli, aunque la firma del decreto se demoró a la espera del visto bueno de Karina Milei, quien se convirtió en la última curadora del poder interno. En paralelo, Santilli pidió la creación de un área con funciones similares a Enlace Parlamentario para fortalecer la coordinación legislativa, lo que implicará un nuevo “raviol” en la estructura estatal, cuidadosamente diseñado para evitar superposiciones.
El movimiento se suma a la decisión de revertir una medida incluida en el decreto 793/2025, que trasladaba el RENAPER desde el Ministerio del Interior a la cartera de Seguridad, encabezada por Patricia Bullrich hasta su renuncia para asumir como senadora. Tras tensiones internas y reuniones posteriores, el registro volverá a Interior, manteniendo la tradición histórica de esa dependencia. Aunque Bullrich insistió hasta último momento en consolidar su firma en los documentos de identidad, su salida dejó el control operativo en manos de Alejandra Monteoliva.
Pese a que la Dirección Nacional de Migraciones permanecerá bajo Seguridad, los Centros de Frontera regresarán al Ministerio del Interior, que busca retomar la gestión y coordinación de los pasos limítrofes. El reacomodamiento avanza en paralelo al proceso por el cual Jefatura absorbió la Secretaría de Comunicación y Medios, incorporando competencias sobre los medios públicos y la Vocería Presidencial.
El rediseño marca una nueva fase en la disputa de poder dentro del oficialismo, donde los acuerdos entre el PRO, los equipos de Adorni y el entorno presidencial buscaron una síntesis que dejara a todos conformes. Sin embargo, en última instancia, será Karina Milei quien selle los cambios, y María Ibarzabal Murphy, desde Legal y Técnica, quien les dé forma jurídica.
Con el reordenamiento en marcha, el Gobierno se prepara para un cierre de año atravesado por tensiones internas, reposicionamientos estratégicos y un evidente intento por blindar las áreas clave de gestión en manos de sus funcionarios más leales.



