El Gobierno argentino avanza en una negociación con Estados Unidos para restablecer una cuota de exportación sin aranceles de acero y aluminio, en el marco de un acuerdo comercial más amplio que podría ser anunciado oficialmente antes de fin de noviembre.

La medida busca replicar el cupo acordado en 2018 durante los mandatos de Mauricio Macri y Donald Trump, que establecía un tope cercano a las 180.000 toneladas anuales para ambos productos. Actualmente, la tarifa general que rige en territorio estadounidense alcanza el 50% para la importación de esos bienes.

El entendimiento incluiría además una cuota de 80.000 toneladas de carne argentina con destino al mercado norteamericano, tal como confirmó el presidente Javier Milei durante su participación en el Business Forum celebrado esta semana en Miami.

Desde el Gobierno confían en que el anuncio conjunto se realice antes de fin de mes y anticipan una nueva visita del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, al país antes de que termine el año.

Ni la Cancillería argentina ni el Ministerio de Economía respondieron consultas de la prensa, mientras que la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos tampoco emitió comentarios hasta el cierre de esta nota.

Las negociaciones se dan en medio del alineamiento político y económico entre Milei y Trump, que ya incluyó un swap de monedas por USD 20.000 millones y compras directas de pesos por parte del Tesoro estadounidense para estabilizar el tipo de cambio antes de las elecciones legislativas de medio término.

Con ese respaldo, el Gobierno obtuvo un resultado favorable en los comicios, lo que le otorgó margen político para avanzar en su agenda de reformas y acuerdos bilaterales.

En materia comercial, la prioridad argentina está puesta en tres sectores: carne, acero y aluminio, los principales rubros exportadores al mercado estadounidense que aún enfrentan altos aranceles. Otros productos, como combustibles, derivados y minerales, ya ingresan sin gravámenes por su carácter estratégico para EE.UU.

Al frente de las conversaciones se encuentran el canciller Pablo Quirno —tras la salida de Gerardo Werthein— y el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne.

“Vuelvo a salir de viaje la semana que viene, también a Estados Unidos, para continuar con las conversaciones sobre el acuerdo comercial que estamos haciendo. La agenda está full”, expresó Quirno durante el foro de la consultora Abeceb en Puerto Madero.

Según datos de la consultora Analytica, la Argentina mantiene un déficit comercial histórico con Estados Unidos, con un promedio anual negativo de USD 3.666 millones entre 2014 y 2023. Sin embargo, en 2024 el resultado fue positivo por primera vez desde 2005, con un superávit de USD 228 millones, debido a la caída de las importaciones durante la recesión.

En la última década, las exportaciones argentinas a Estados Unidos promediaron USD 5.700 millones anuales, alcanzando USD 6.464 millones en 2024. Más de la mitad de esas ventas corresponden a combustibles, derivados y minerales, seguidos por aluminio, carne y economías regionales.

El 54% del aluminio argentino exportado tiene como destino Estados Unidos, por lo que una rebaja de tarifas impactaría directamente en la empresa Aluar, que envía más del 70% de su producción al exterior.

Recientemente, el Gobierno nacional redujo al 0% las retenciones para las exportaciones de acero y aluminio hacia países que aplican aranceles superiores al 45%, en un intento por mejorar la competitividad del sector.