La búsqueda de Marita Verón, desaparecida hace 23 años en Tucumán tras ser secuestrada por una red de trata, sumó en las últimas horas una pista estremecedora. Desde Capiatá, Paraguay, vecinos alertaron sobre una mujer en situación de calle que, según ellos, podría ser la joven desaparecida en 2002.

La información llegó directamente a Susana Trimarco, madre de Marita, junto con fotografías que mostraban a la mujer en condiciones de extrema vulnerabilidad. “Me mandaron una foto que no la quiero presentar, porque es horrorosa la situación de esa mujer. Es como que me clavaron un puñal en el pecho”, expresó conmovida.

La denuncia fue derivada a la Fiscalía Federal N°2 de Tucumán, a cargo del fiscal José Agustín Chit, que ya trabaja para contactar al Ministerio Público Fiscal de Paraguay y verificar la identidad de la persona retratada.

Según los primeros datos, la mujer habría sido vista en el barrio San Ramón de Capiatá, a la altura del ex kilómetro 18 de la Ruta PY02. Vecinos del lugar contaron que vivía en una ranchada tapada con una lona, dependía de la caridad y presentaba signos de desnutrición severa y problemas mentales.

“Los vecinos dijeron que hablaba bien español, algo de guaraní, y parecía tener un trastorno mental”, relató Enrique, periodista del portal Capiatápress. Algunos aseguraron que se hacía llamar “Doña Eva”, y que incluso se le había tramitado un documento paraguayo con el nombre Eva M., nacida en 1955 en el departamento de Itapúa.

Desde el entorno de Trimarco aclararon que manejan la información con cautela, ya que no sería la primera vez que surgen pistas falsas sobre el paradero de Marita. “Estos datos aparecen cada tanto y todo se comprueba, hasta lo más inverosímil”, señalaron fuentes judiciales.

Mientras tanto, desde la Fundación María de los Ángeles, que lidera Trimarco, confirmaron que la madre de Marita está “muy afectada” por las imágenes recibidas. He estado con un derrame en el ojo y la presión alta. Con solo pensar en la situación en que supuestamente está mi hija...”, dijo entre lágrimas.

El caso de Marita Verón sigue siendo una de las desapariciones más emblemáticas del país. La joven tucumana fue secuestrada el 3 de abril de 2002 cuando se dirigía a un turno médico. Desde entonces, su madre ha dedicado su vida a denunciar y combatir las redes de trata de personas en Argentina.

A 23 años de aquella desaparición, la pista que llega desde Paraguay reabre la esperanza y el dolor. “Si hay una mínima posibilidad de que sea ella, voy a ir hasta el final”, aseguró Trimarco.

 

Fuente: INFOBAE