Mariana había viajado el 6 de octubre para trabajar como niñera en una familia alemana radicada en España, en el marco de un supuesto intercambio cultural. El acuerdo incluía alojamiento, comida, curso de idiomas y un salario mensual de 300 euros. Sin embargo, desde el 14 de octubre dejó de comunicarse, bloqueó a sus contactos en redes sociales y desinstaló WhatsApp, lo que generó preocupación y denuncias por parte de su familia.
En un mensaje posterior, Mariana explicó que necesitaba “tomar distancia de la familia” para enfocarse en su bienestar emocional. La Policía descartó una desaparición forzosa y dio por cerrado el caso, indicando que la joven se encuentra bien y actúa por voluntad propia.
La familia continúa buscando respuestas y espera poder dialogar con ella en las próximas horas.
Con información de: Infobae



