En un hecho inédito para el mercado cambiario argentino, el Tesoro de Estados Unidos intervino este jueves de manera directa, ordenando la venta de dólares para adquirir pesos argentinos. La operación fue ejecutada a través de tres bancos de primera línea —JP Morgan, Santander y Citi— y marcó un fuerte giro en la jornada cambiaria: el dólar, que había comenzado en alza, terminó cayendo 10 pesos y cerró a $1.420.
La maniobra fue confirmada oficialmente por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien escribió en su cuenta de X, “La Argentina enfrenta un momento de grave iliquidez. La comunidad internacional apoya su estrategia fiscal, pero solo EE.UU. puede actuar con rapidez. Y actuaremos. Hoy compramos directamente pesos argentinos.”
El mensaje de Bessent, que rápidamente se volvió viral en redes, también confirmó la concreción del swap por USD 20.000 millones acordado entre Washington y Buenos Aires, aunque aclaró que la intervención de hoy fue independiente de ese mecanismo.
Un salvataje político y financiero
Según fuentes del mercado, la intervención del Tesoro norteamericano respondió a la falta de liquidez que atravesaba el Gobierno argentino tras agotar buena parte de sus reservas en las últimas jornadas. El Tesoro local había vendido más de USD 2.500 millones provenientes de la liquidación del campo, pero el flujo de divisas se había frenado justo en la recta final antes de las elecciones.
El movimiento estadounidense evitó que el BCRA tuviera que vender directamente sus reservas al alcanzar el techo de la banda cambiaria, fijada en $1.485. En cambio, los dólares que ingresaron por la vía del Tesoro de EE.UU. inyectaron liquidez inmediata y descomprimieron la demanda.
Señales políticas desde Washington
El gesto de Washington fue leído como una señal de respaldo político a la administración de Luis Caputo, quien regresó de su viaje a Estados Unidos con la confirmación del swap y nuevas promesas de asistencia.
Bessent reforzó ese mensaje con declaraciones que apuntaron directamente al rumbo económico del país, “Las políticas argentinas, cuando se basan en la disciplina fiscal, son sólidas. Su banda cambiaria sigue siendo adecuada. A medida que Argentina se libera del lastre del Estado y deja de gastar para la inflación, grandes cosas son posibles.”
Con esta intervención inédita —que muchos analistas calificaron de “histórica”—, el gobierno de Trump busca marcar presencia en la región y mostrar apoyo a una Argentina que considera estratégica.
Mientras tanto, en el mercado local, la sorpresa fue total. El mensaje del Santander a sus clientes, confirmando que había operado “en nombre del Tesoro de EE.UU.”, fue el primer indicio del movimiento que luego sacudiría los precios.
El dólar cayó, el mercado respiró y, por primera vez en mucho tiempo, el peso argentino se fortaleció gracias a una jugada directa del Tesoro de Estados Unidos.



