
El sospechoso, apodado “Pino”, de 55 años, fue la última persona que se comunicó con Mendieta. Se negó a declarar ante la fiscal Emilce Reynoso, quien lleva adelante la investigación. Según fuentes del caso, “en principio, el hombre fue detenido por atentado y resistencia a la autoridad y por la tenencia de tres armas que no estaban registradas”.
El cuerpo fue encontrado durante un rastrillaje en una casa abandonada, tras el testimonio de vecinos. “Se iluminó y lo primero que se observó fueron dos piernas”, relataron voceros policiales. La víctima presentaba un disparo en la cabeza, a la altura de la oreja izquierda. Las prendas coincidían con la descripción aportada por su madre.
El ministro de Seguridad y Justicia de Entre Ríos, Néstor Roncaglia, confirmó que “desde el momento que la familia de Daiana hizo la denuncia, la policía se abocó a su búsqueda inmediatamente. Se organizó un operativo con más de 150 uniformados, perros, bomberos y drones”.
El auto de la madre fue hallado abandonado el domingo. Un testigo mencionó haber visto una camioneta blanca en la zona, lo que permitió identificar al sospechoso. Al momento del allanamiento, se mostró agresivo y amenazó con quitarse la vida. En la camioneta se encontraron manchas hemáticas que serán analizadas para determinar si corresponden a sangre humana y si coinciden con el patrón genético de la víctima.
La fiscal Reynoso espera los resultados de la autopsia y del peritaje sobre los dispositivos electrónicos. Hasta el momento, no se encontró el celular de Daiana, considerado clave para reconstruir sus últimos movimientos.
La última publicación de Mendieta en redes sociales fue el viernes, poco antes de salir de su casa: “Lanzándose a lo primero que la haga sentir viva”.
Con información de: La Nación



