La Policía Nacional del Perú, en coordinación con la DDI bonaerense, logró interceptarlo tras rastrear su itinerario desde Bolivia. El acusado habría cruzado la frontera de forma ilegal, alternando chips telefónicos para evitar su localización.
Durante su traslado a la Dirección Antidrogas, Valverde Victoriano declaró ante medios locales de Perú y expresó que “Me están echando la culpa nada más, no matamos a nadie. Hay que encontrar al culpable, yo no tengo nada que ver”.
La detención se produjo en paralelo a la de Matías Ozorio, otro sospechoso vinculado al caso. Fuentes oficiales confirmaron que ambas capturas fueron coordinadas para evitar alertas entre los implicados.
El proceso de extradición ya fue solicitado por autoridades argentinas. Mientras tanto, “Pequeño J” permanece bajo custodia en Lima, a disposición de la División de Requisitorias de la Policía Nacional.
Con información de: Infobae



