Durante su detención en un hostal de Villazón, se registraron lesiones visibles en sus manos. El ministro de Seguridad de Buenos Aires, Javier Alonso, las interpretó como una posible mordedura, aunque peritos judiciales indicaron que no pueden confirmar que se trate de impresiones dentales. No descartan que hayan sido provocadas durante el ataque.

El fiscal de La Quiaca, Alberto Mendevil, ordenó el análisis de muestras subungueales para cotejarlas con el ADN de las víctimas. Los resultados serán remitidos al fiscal Adrián Arribas, a cargo de la causa en La Matanza.

Además, se observaron irritaciones en la nuca del detenido, que podrían deberse a un corte de pelo realizado de forma apresurada para evitar ser reconocido durante la fuga.

La investigación continúa con la colaboración de autoridades judiciales de Argentina, Bolivia y Perú, donde fueron detenidos otros sospechosos vinculados al caso.

Con información de: Infobae