Los mercados financieros volvieron a dar señales de desconfianza en la Argentina a 17 ruedas de las elecciones legislativas. Este martes, los bonos soberanos en dólares anotaron su cuarta jornada consecutiva en rojo, con pérdidas promedio del 4,4% y desplomes de hasta 6,9% en el Bonar 2035 (AL35) y 6,6% en el Bonar 2038 (AE38).

La presión vendedora llevó al riesgo país a escalar 113 unidades, hasta ubicarse en 1.228 puntos básicos, su nivel más alto en más de tres meses. Con este desempeño, los títulos públicos acumulan en septiembre una baja superior al 14%, borrando buena parte del rebote que habían logrado tras el respaldo financiero de Estados Unidos a mediados de mes.

Según explicó Juan Manuel Franco, economista jefe del Grupo SBS, el foco del mercado está en “qué tantos dólares logra comprar el Tesoro con la liquidación extraordinaria por retenciones cero y cómo evoluciona la brecha cambiaria tras las nuevas restricciones”.

En la misma línea, un informe de MegaQM advirtió sobre un “proceso de corrida cambiaria” con fuerte demanda de cobertura en dólares y una oferta que se retrae, a la espera de un nuevo nivel de equilibrio del tipo de cambio.

El golpe no se limitó a la deuda soberana. Las acciones argentinas en Wall Street también cerraron en rojo, con bajas de Banco Supervielle (-7,7%), Mercado Libre (-6,8%) y Grupo Galicia (-6%). En la Bolsa porteña, el índice S&P Merval retrocedió 1,1% hasta los 1.773.439 puntos, y medido en dólares perdió más de 13% desde el 25 de septiembre.

La combinación de incertidumbre cambiaria, nerviosismo electoral y debilidad de los activos financieros marca un terreno frágil para el gobierno de Javier Milei, que enfrenta semanas decisivas de cara a los comicios de octubre.