El mercado financiero argentino vivió este lunes una jornada de euforia tras el enfático respaldo del secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, quien aseguró que la administración de Donald Trump está dispuesta a “hacer lo necesario para apoyar a la Argentina”. El anuncio, minutos antes de la apertura de las operaciones, derrumbó al dólar y catapultó las cotizaciones de acciones y bonos locales.
En el Banco Nación, el dólar minorista retrocedió 85 pesos o un 5,6%, para cerrar a $1.430, muy por debajo del récord nominal de $1.515 alcanzado el viernes. En el mercado mayorista, la divisa finalizó en $1.408, con una baja diaria de 67 pesos (4,5%), la más pronunciada desde mayo, y se alejó a casi 70 pesos del techo de la banda cambiaria.
En este escenario, el Banco Central logró frenar la sangría de reservas, tras tres ruedas con ventas netas por USD 1.110 millones. Este lunes, la entidad no intervino en el mercado, aunque las reservas brutas cerraron en USD 39.118 millones, con una caída de USD 141 millones por otros movimientos contables.
El dólar blue también cedió, al bajar 45 pesos (-3%) hasta los $1.475, mientras que los dólares financieros acompañaron la tendencia: el contado con liquidación terminó en $1.437,09 (-8,8%) y el MEP en $1.428,60 (-8,9%). Todos los contratos de futuros de dólar retrocedieron entre 5,4% y 7,1%, incluso los de octubre, que quedaron debajo de la banda cambiaria oficial.
La reacción positiva se extendió a la deuda y la bolsa. Los bonos argentinos treparon hasta 24%, el riesgo país cayó 370 puntos, el S&P Merval subió 7,6% y los ADR en Wall Street avanzaron hasta 24%.
Para el economista Gustavo Ber, “el alivio en el mercado cambiario es auspicioso, ya que permite al BCRA dejar de perder reservas”. Sin embargo, advirtió que entre las condiciones de la asistencia de Washington podría figurar la eliminación del sistema de bandas cambiarias, de modo que los recursos se destinen a pagos de deuda y no a la contención del dólar.



