En medio de una semana marcada por la incertidumbre política y financiera, el Fondo Monetario Internacional salió a respaldar públicamente el rumbo económico del presidente Javier Milei y del ministro de Economía, Luis Caputo. El gesto llega tras la dura derrota electoral del oficialismo en la provincia de Buenos Aires, que desató una fuerte reacción en los mercados: el dólar escaló y los bonos cayeron.
La vocera del FMI, Julie Kozack, publicó un mensaje en la red social X en el que reafirmó el “estrecho compromiso” del organismo con las autoridades argentinas. “Apoyamos su compromiso de asegurar la sostenibilidad del marco cambiario y monetario del programa, así como su continua adhesión al ancla fiscal y a la agenda de desregulación integral”, expresó.
El respaldo del Fondo se interpreta como un intento de calmar a los mercados, que reaccionaron con nerviosismo al resultado electoral. Caputo, por su parte, había anticipado que “nada va a cambiar” en el rumbo económico, ratificando la continuidad del plan.
Mientras tanto, el Gobierno busca reordenarse políticamente. En las últimas horas se anunció la creación de una “mesa política nacional” y se convocó al diálogo con los gobernadores, en un intento por contener la crisis y recuperar la iniciativa.
El mensaje del FMI funciona como un salvavidas en un contexto de alta volatilidad, pero también como una señal de que el margen de maniobra del Gobierno está cada vez más atado al cumplimiento de los compromisos internacionales.



